3. La edad y la menopausia
A medida que pasan los años, el cuerpo femenino experimenta una disminución en la producción de estrógenos. Esa caída en las hormonas femeninas genera un pequeño “desequilibrio” que favorece la acción de los andrógenos. Por eso, muchas mujeres notan que al llegar a la menopausia aparecen vellos más notorios en la barbilla o el mentón. Es algo totalmente normal, pero si se vuelve excesivo o acompañado de otros síntomas, es recomendable comentarlo con el ginecólogo o endocrinólogo.

4. Factores genéticos
Hay familias donde las mujeres tienden a tener más vello corporal o facial, y no necesariamente por una condición médica. La genética juega un papel enorme en la cantidad y tipo de vello que desarrollamos. En estos casos, no hay desequilibrio hormonal ni enfermedad, simplemente una predisposición heredada.
5. Uso de ciertos medicamentos
Algunos tratamientos, como los esteroides anabólicos, ciertos anticonvulsivos o incluso fármacos para tratar la endometriosis, pueden alterar los niveles hormonales y provocar la aparición de vello facial. Siempre que se note un cambio repentino en el cuerpo después de iniciar un medicamento, lo ideal es consultar con el médico antes de suspenderlo por cuenta propia.
